UNIÓN TEXTILES SEMILLAS Y GABRIEL CHAILE
«ARTES DE LA TIERRA»
Por Cecilia Vega
CECILIA VEGA SOBRE UNIÓN TEXTILES SEMILLAS Y GABRIEL CHAILE EN ARTES DE LA TIERRA
Curador: Manuel Cirauqui
Exposición colectiva
Museo Guggenheim Bilbao, España
Apertura: 5 de diciembre de 2025
Cierre: 3 de mayo de 2026
Durante mayo del 2023 tuve el gusto de acompañar a Andrei Fernández, Alejandra Mizrahí y su equipo en la primera parte de lo que después, adoptando las ideas de la filósofa, teórica feminista y activista María Lugones, llamaron Peregrinaje: un viaje por los valles calchaquíes de Tucumán y Catamarca y por Santiago del Estero, Salta y Jujuy. Durante el Peregrinaje nos reunimos con distintas organizaciones de tejedoras de todo el NOA, yo las acompañé por Lampacito, Quilmes, Amaicha del Valle, Tafí del Valle y El Cercado. Comenzaba a formarse la Unión Textiles Semillas, unión de tejedoras, artistas y activistas del norte argentino, conformada por Achalay tejidos, Cooperativa La Pachamama, Flor de Altea, Flor en Piedra, Randeras de El Cercado, Teleras de Atamisqui, Teleras de Huilla Catina, Tejedores Andinos, Tramando sueños de lana, Tinku Kamayu, Silät y Warmipura. Gracias a esta experiencia aprendí otra manera de pensar el arte y también la práctica de la curaduría.
El XIII encuentro de tejedoras de Amaicha del Valle de ese mismo año fue el escenario de la primera exposición de la UTS: presentaron, en el patio de la Escuela 10 de Amaicha, una gran obra que reunía piezas representativas de cada una de las agrupaciones. Los textiles se abrazaban a estructuras de madera que simulaban al mismo tiempo montañas y bastidores (elemento que se usa para tensar algunos tejidos durante su realización). Esa fue la primera exposición de muchas, generalmente acompañadas por encuentros, talleres, asambleas, charlas y ferias. A lo largo de estas exposiciones los tejidos fueron sostenidos por distintos soportes, muchas veces inspirados en los primeros diseñados por Paulo Vera. Esto implicó un viaje por parte de los tejidos que dejaron sus lugares habituales y fueron hacia el mundo del arte contemporáneo. Este nuevo contexto le permitió a la Unión experimentar con distintos soportes, tamaños, materiales y montajes, pero sobre todo, dotar a los textiles y a sus creadoras de un nuevo valor y visibilidad.
Una de las últimas exposiciones en que participó la Unión fue Artes de la Tierra en el museo Guggenheim de Bilbao, entre el 05/12/2025 y el 03/05/2026, exposición donde también estuvo presente el artista tucumano Gabriel Chaile. Artes de la Tierra, con curaduría de Manuel Cirauqui, reunió obras de artistas de diversas generaciones que trabajan con la tierra bajo el horizonte de la inminente crisis ambiental que atraviesa el planeta. La exposición se preguntó de qué maneras el arte viene enfrentando dicha crisis, poniendo en dialogo obras y reproducciones de obras de artistas de distintas culturas y épocas que trabajan con la tierra desde distintos enfoques y resoluciones. Entre ellas se encontraban La crecida que sana de la Unión Textiles Semillas y Los jóvenes recordaran sus canciones de Gabriel Chaile.
En el montaje de la exposición, que ocupo varias salas del llamativo museo, La crecida que sana y Los jóvenes recordaran sus canciones fueron ubicadas a la par. Además de que lxs artistas pertenecen a la misma región- el NOA-
«¿Qué otras cuestiones resuenan entre los textiles y el adobe? Una primera lectura es que las dos obras acercan saberes ancestrales del NOA a la escena internacional del arte contemporáneo y a un museo ubicado en el norte global ¿De qué nos hablan esos saberes en este contexto?»
Los trabajos de La Unión y de Gabriel Chaile se enmarcan en procesos que vienen desarrollando hace años. La crecida que sana fue una instalación compuesta por nueve piezas realizadas de manera colaborativa entre los doce grupos de tejedoras que conforman la Unión: algunas de las piezas fueron tejidas por un grupo y luego bordadas por otro, otras piezas fueron tejidas por una agrupación con hilos hilados por otra y así. Técnicas ancestrales, como Randa, payado, torzal; y tinturas naturales hechas con algarrobo, jarilla y cochinilla, fueron utilizadas para conformar un cuerpo colectivo. La crecida que sana es el resultado de la convivencia y cuidado entre muchos seres: desde el agua del río que utiliza una comunidad, pasando por los animales de los que proviene la lana, las plantas e insectos utilizados en los tintes, hasta llegar hasta las manos de las tejedoras; es un cuerpo colectivo constituido por diversos saberes y memorias, como explica Elvira Espejo Ayca al hablar de la crianza mutua del textil, son diversas las especialidades requeridas para la confección de un tejido, y cada una conlleva su entrenamiento. Elvira resalta que en la concepción andina del arte crear es parte inherente del ser artista y no se establece una jerarquía basada en las diferentes especialidades, lo cual evita la distinción entre artesanos y artistas.
Gabriel Chaile trabaja con esculturas monumentales donde fusiona su genealogía con las cerámicas precolombinas de la cultura La Candelaria. El artista toma estas imágenes y realiza una operación más compleja que solamente cambiar su escala y llevarlas al mundo del arte contemporáneo; sino que las modifica y las transforma al combinarlas con su historia familiar. Se coloca a sí mismo dentro de una gran tradición y de esta manera actualiza conocimientos e historias que fueron sistemáticamente negadas en nuestro país. En Los jóvenes recordaran sus canciones La gran escultura está cubierta por dibujos en carbonilla que se desplazan también hacía la pared. En estos dibujos observamos vegetación y animales que se suman al universo propuesto por el artista. Las dos obras se nutren de saberes de distintas culturas precolombinas del noroeste argentino, saberes negados y perseguidos pero no olvidados y ellas mismas son la prueba de esta resistencia. Desde distintos enfoques recuperan y transforman conocimientos transmitidos mayormente de manera oral dentro de las comunidades. En el caso de las tejedoras, la mayoría aprendió las técnicas gracias a sus madres y abuelas y buscan transmitírselas a sus hijas; en entrevistas Chaile compara su arte a las historias transmitidas por su abuela, quien mantuvo vivo el legado familiar al repetirlo oralmente. En sus trabajos se entrelazan memorias, historias familiares, saberes ancestrales, rituales, pasado y presente.
Al pensar en las temporalidades que convergen tanto en La Crecida que sana como en Los jóvenes recordaran sus canciones recuerdo la anécdota con la que Alton Krenak, líder y filósofo indígena brasilero, comienza su libro Futuro Ancestral: 7 u 8 niños del pueblo Yudjá están en una canoa remando armónicamente sobre un río, en un momento el niño más grande al verbalizar la experiencia expresa: “nuestros padres dicen que ya estamos llegando a como era antes” Alton se siente conmovido por esa valoración del pasado en el tiempo presente. Tanto las obras de la Unión Textiles Semillas como las de Gabriel Chaile trabajan con la temporalidad y particularmente con el futuro de una manera especial. En el último tiempo el futuro se convirtió en una temática central en gran parte de la literatura y también en el arte contemporáneo; estamos rodeados de narrativas de futuros distópicos y en el ámbito cultural e intelectual se discute sobre la imaginación y cómo entrenarla para divisar alternativas. En este tema traigo también la mirada de Alton, que prefiere alejarse de esas proyecciones de futuro que nos llenan de ansiedad para priorizar el presente, y propone, en lugar inventar futuros, directamente inventar otros mundos. Reconozco esa invención en la Unión Textiles Semillas y su manera de trabajar, así como también en las obras de Gabriel Chaile, en consonancia con lo que postula Graciela Speranza, en su texto Museo de la naturaleza contemporánea:
«“En el discurso de la política, de la economía e incluso a veces en el de las ciencias sociales, en efecto, reina un realismo craso, incapaz de imaginar el futuro, pero es precisamente en el arte donde esa noción empobrecida del realismo está menos a gusto, aun en el arte que no tiene vocación política, pero se vuelve político cuando revela los límites de la imaginación y vuelve realistas fantasías a primera vista impracticables”»
Artes de la tierra, además, suma una dimensión a las obras que nos lleva a preguntarnos sobre sus propuestas para afrontar la crisis ecológica desde Latinoamérica. Considerando que el modelo extractivista se perpetúa, son muchos los proyectos artísticos latinoamericanos que buscan exponer su condición destructiva y proponer alternativas. La Crecida que sana y Los jóvenes recordaran sus canciones se suman a esto al acercar saberes de las culturas ancestrales argentinas que traen consigo otras maneras de vincularse con la naturaleza y el territorio; esto es una mirada que no concibe la naturaleza como un recurso a explotar, sino cómo un hogar en el que vivimos y del que formamos parte junto a otros seres humanos y no humanos; y al territorio como un organismo vivo y en movimiento que habitamos y nos habita.
Referencias
Espejo Ayca, E. (2022). Yanak uywaña: la crianza mutua de las artes. Estado Plurinacional de Bolivia.
Krenak, A. (2022). Futuro ancestral. Companhia das Letras.
Speranza, G. (2026). Museo de la naturaleza contemporánea. En I. Katzenstein (Ed.), MOMENTUM: Arte y ecología en la América Latina contemporánea. Caja Negra Editora.
Cecilia Vega
Tucumán, Argentina, 1994. Licenciada en artes plásticas (UNT), especialista en Producción de Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes (UNA). Actualmente cursa la Maestría en Crítica y Difusión de las Artes (UNA). Se desempeña como curadora independiente e investigadora y desde el 2020 escribe sobre arte de Tucumán y del NOA para diversos medios locales y nacionales.
Unión Textiles Semillas
NOA, Argentina, 2023. Es un movimiento que involucra a más de 300 mujeres —tejedoras, artistas, investigadoras y activistas— de comunidades indígenas, rurales y urbanas del noroeste de Argentina. Sus asambleas y escuelas itinerantes fortalecen la transmisión de conocimientos ancestrales, abordan problemáticas económicas y proponen acciones colectivas. Celebra al tejer como un gesto artístico, social y político. La Unión Textiles Semillas (UTS) nació con la intención de conectar grupos de tejedoras de diferentes territorios. Fue fundada por Andrei Fernández, Alejandra Mizrahi y Michael Dieminger. Los grupos de tejedoras que la conforman son: Achalay Tejidos (Simoca, Tucumán); Cooperativa La Pachamama (Amaicha del Valle, Tucumán); Flor de Altea (Santa Ana, Jujuy); Flor de Durazno (Valle Colorado, Jujuy); Flor en Piedra (Caspalá, Jujuy); Randeras de El Cercado (Monteros, Tucumán); Silät (Santa Victoria Este, Salta); Tramando Sueños de Lana (Quilmes, Tucumán); Tejedores Andinos (Huacalera, Jujuy); Teleras de Atamisqui (Atamisqui, Santiago del Estero); Teleras de Huilla Catina (Loreto, Santiago del Estero); Tinku Kamayu (Lampacito, Catamarca); Warmipura (Tafí del Valle, Tucumán) y un grupo de Sembradoras compuesto por mujeres de diferentes latitudes.
Gabriel Chaile
Tucumán, Argentina, 1985. Vive y trabaja entre Buenos Aires y Lisboa. Estudió Bellas Artes en la Universidad Nacional de Tucumán. En 2009 recibió una beca de la Fundación YPF, lo que le permitió participar en la primera edición del Programa de Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella. Trabaja entre los campos de la antropología, la religión y el arte. Su obra tiene su origen en las culturas indígenas del nordeste argentino y su objetivo es reconstruir y continuar el linaje de su cultura desarrollando una teoría que él denomina «la genealogía de la forma». En 2022 participó en The Milk of Dreams, la 59ª Bienal de Venecia, curada por Cecilia Alemani. Su obra también se ha expuesto en la Bienal de Arte Contemporânea de Coimbra (Coimbra), la 5ª Trienal del New Museum (Nueva York), el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), el Art Basel Cities (Buenos Aires), el Centro Cultural San Pablo T (Tucumán), el Centro Cultural Recoleta (Buenos Aires), el Fondo Nacional de las Artes (Buenos Aires), el Espacio Tucumán (Buenos Aires), el Centro Cultural Borges (Buenos Aires), Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo, La Ene (Buenos Aires), el New Museum Triennal (Nueva York) y la Fondation Thalie (Bruselas).